La historia
Dicen que muchas buenas ideas nacieron cómo una conversación de bar.
Y bueno... La de Ring Fit no fue la excepción.
La de aquí arriba soy yo, Paula. Llevo casi 20 años como joyera y, los últimos 7, dedicada por completo a crear joyas inspiradas en deportes.
Todo partió ahí por el 2016, cuando muy tímidamente me metí a CrossFit.
Antes de eso, yo era cero deporte.
Fiesta, carrete y vida sedentaria de tomo y lomo.
No me movía ni por obligación.Hasta que cumplí 30 y me dije: "Si quiero llegar bien a los 100, tengo que empezar a moverme".
El box al que iba quedaba en el barrio Italia, acá en Santiago. La clase terminaba a las 11:15 de la noche. Así que comprenderán lo fácil que era terminar con los compañeros “hidratándose” con unas cervezas por ahí.
Una de esas noches, Karen —enfermera de profesión y pesista de corazón—, me pregunta:
“¿Tú que haces joyas? Qué lindo sería una pesa de plata, yo feliz tendría una”.
Y ¡pum!
Eso bastó para abrir la caja de pandora en mi cabeza.
Joyas + deporte.
Pasión + plata.
Y la idea no me soltó más.
En ese tiempo hacía joyas finas. Oro, diamantes. Cosas elegantes, clásicas. Y también tenía una línea de plata para mujeres.
Y si bien me iba bien, lo pasaba pésimo cada vez que tenía que entregarlas.
Onda… tenía un síndrome del impostor tan desatado, que siempre me imaginaba lo peor: "la van a encontrar fea, me van a alegar, se van a arrepentir"… Uf, me pasaba cada rollo.
Pero... cuando escuché la idea de hacer joyas para deportistas, algo en mí hizo clic de inmediato.
Yo misma había experimentado lo maravilloso que es para el cuerpo y la mente entrenar. La sensación de que el mundo se detiene, las preocupaciones se van, sentir que mejoras día a día y enamorarte del proceso.
Ahí decidí darle un giro a mi trabajo.
Lo único que tenía claro era que hacer joyas "solo lindas" no me bastaba.
Quería crear piezas con significado real para quien las usara. Y unirlas al deporte era el match perfecto.
Una tarde del 2017 empecé a diseñar: anillo de cuerda de salto, kettlebell miniatura, aros y anillo con disco de levantamientos.
Todo a mano. Todo pensado para quienes aman entrenar.
Pero me dio tanto pudor que no las mostré y las guardé en un cajón por más de 2 años.
Hasta que en 2019 tuve un accidente.
Me hizo sentir que la vida es ahora. No mañana. Ahora.
Así que me armé de valor y empecé a mostrárselas a todo aquel que se me cruzara.
Caga' de miedo, pero super motivada a la vez.
Primero abrí la cuenta en Instagram. A los días cayó la primera venta y ¡ni te explico la felicidad que sentí!
Después vino esta web y poco a poco comencé a sumar disciplinas.
Desde ahí, no paré más.
No sabía nada de deportes, negocios digitales, ni redes sociales. Pero desde esa fecha hasta ahora, sé que tomé la mejor decisión.
Quería darle un sentido a mi trabajo y ahora siento que lo estoy haciendo.
No serán joyas para un fashion week, pero sí son joyas con tu historia.
Con fuerza.
Con identidad.
Y si tú también sientes tu deporte como parte de quien eres...
Entonces, estas joyas son para ti.